Cuánto tiempo es válido un presupuesto

En España no hay una ley que diga cuánto dura un presupuesto en general. Vale el tiempo que ponga en él. Si no pone nada, la cosa queda en el aire y suele acabar en discusión. Hay dos excepciones con plazo mínimo fijado por ley: los talleres de coches y los servicios técnicos de electrodomésticos. Para todo lo demás, lo habitual es poner entre 15 y 30 días y escribirlo bien visible.

En el generador de presupuestos la validez es un campo más. Al rellenarlo, sale en el PDF junto a la fecha.

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Lo que dice la ley

La norma general está en el Código Civil. Un contrato existe cuando una oferta y una aceptación coinciden (artículo 1262). Un presupuesto es una oferta, y quien la hace puede ponerle una fecha de caducidad. Si el cliente acepta dentro de ese plazo, hay acuerdo en las condiciones del presupuesto. Si acepta después, ya no estás obligado a mantener el precio y puedes hacerle uno nuevo.

Hay dos sectores con un mínimo fijado por ley, en los que el cliente tiene derecho a pedir presupuesto por escrito:

  • Talleres de reparación de vehículos: el presupuesto vale como mínimo doce días hábiles y debe indicar su validez (Real Decreto 1457/1986, artículo 14).
  • Reparación de electrodomésticos y aparatos de uso doméstico: el presupuesto vale como mínimo treinta días desde que se comunica al cliente (Real Decreto 58/1988, artículo 3).

Algunas comunidades autónomas tienen normas de consumo propias que piden presupuesto previo en otros servicios, como reparaciones del hogar. Si trabajas con particulares, consulta la de tu comunidad.

Cuánto plazo poner

Depende de lo rápido que se muevan tus costes. Algunas referencias prácticas:

  • 15 días, si tus precios dependen de materiales que cambian a menudo (cobre, aluminio, madera, combustible) o de proveedores que te dan precio a corto plazo.
  • 30 días es lo más corriente en servicios y reformas pequeñas. Le da tiempo al cliente a comparar sin que tú asumas mucho riesgo.
  • 60 o 90 días, en obras grandes o en proyectos que necesitan permisos o financiación. En ese caso conviene añadir que los materiales se revisarán si suben más de un porcentaje concreto.

Escríbelo con fecha si puedes («Válido hasta el 30 de noviembre de 2026»). Se entiende mejor que «30 días» y evita discutir desde cuándo se cuentan.

Si el presupuesto no dice nada

Pasa a menudo con los presupuestos rápidos por WhatsApp. Si no pusiste validez y el cliente vuelve a los cuatro meses diciendo «acepto», lo razonable es contestarle que el precio ya no está vigente y mandarle uno actualizado. Ahora bien, si el cliente acepta a los pocos días y tú no le avisas de nada, es difícil defender que el precio ya no valía. Por eso es mejor ponerlo siempre.

¿Vale un presupuesto sin firmar?

Para que haya acuerdo, la ley no exige firma. Vale cualquier forma clara de aceptar: un correo que diga «adelante», un mensaje, el pago de la señal o dejarte empezar el trabajo. La firma sirve sobre todo para probarlo después. En trabajos grandes, pide que te devuelvan el presupuesto firmado o una aceptación por escrito con la fecha. En los pequeños, guarda el mensaje en el que el cliente acepta.

Una vez aceptado

A partir de ese momento ya no hablamos de validez: el precio acordado es el que es. En obras con precio cerrado, el artículo 1593 del Código Civil impide al contratista pedir más aunque suban los materiales o la mano de obra, salvo cambios en el trabajo que el cliente haya autorizado. Si tu precio depende de algo que no controlas, dilo en el presupuesto antes de que lo acepten, no después. Lo vemos con más detalle en presupuesto cerrado o estimado.

Si el plazo se acaba y el cliente no ha contestado

Es buen momento para escribirle. No hace falta presionar: basta con recordarle que el presupuesto vence esa semana y preguntarle si tiene alguna duda. Muchas ventas se cierran justo ahí. Tienes ideas para hacerlo sin resultar pesado en seguimiento de un presupuesto enviado.